APLICACIONES DE LOS UMBRALES
AL ENTRENAMIENTO
Una vez que se ha caracterizado la respuesta de lactato del atleta
a las distintas cargas de trabajo se pueden determinar áreas de trabajo
para el desarrollo o mantenimiento de los distintos componente condicionales
que hacen a su prueba. Admitiendo, con algunas reservas, que el primer
incremento de lactato por encima de los valores de reposo representaría
la pérdida de un metabolismo aeróbico "puro", podríamos hablar de
un primer punto notable, al que la literatura más actual llama umbral
aeróbico, Este nivel de intensidad es el primer elemento útil para
definir las distintas zonas de carga que nos interesa conocer. El
otro punto notable es el umbral anaeróbico y al que podemos determinar
mediante métodos de análisis de gases o por medio de la concentración
de lactato en sangre. Con estos dos puntos o umbrales, se continuo
de intensidades quedaría dividido en tres áreas funcionales nítidas.
La primera de ellas sería la llamada subaeróbica y estaría dada por
intensidades de trabajo por debajo del umbral aeróbico. La segunda,
sería el área de intensidades que va del umbral aeróbico hasta el
umbral anaeróbico, le llamaremos de transición aeróbica-anaeróbica.
Y la tercera sería una zona de intensidades que están por encima del
umbral anaeróbico, a la que denominaremos supraumbral anaeróbico.
Los datos aportados por la investigación nos pueden confirmar, hoy,
que los estímulos de entrenamiento en la zona subaeróbica solo son
útiles en el atletismo de iniciación con el objeto de desarrollar
al resistencia aeróbica de base o como cargas de regeneración para
atletas ya formados. Si se deseara estimular el desarrollo de la resistencia
de base en atletas con varios ańos de trabajo, se debería recurrir
a alguna de las intensidades que se hallan en la zona de transición
aeróbica- anaeróbica. Cuanto mayor grado de desarrollo tenga el atleta,
más alta debe ser la intensidad de trabajo para producir algún efecto,
por lo que no es extrańo observar que estos deportistas entrenan la
resistencia de base con cargas que los aproximan a su umbral anaeróbico.
El desarrollo de la capacidad de correr a altas velocidades relativas
y por mucho tiempo, como en el caso de los maratonianos o de los especialistas
en medio maratón, requiere de un alto valor relativo del umbral anaeróbico.
Los mejores estímulos para elevarlo son aquellos que se desenvuelven
en la zona de intensidades próximas a él, ya sea levemente por debajo,
o levemente por encima del umbral láctico. Por último si lo que se
pretende es desarrollar la potencia máxima aeróbica (Vo2máx) el trabajo
más eficiente se desplegará en las zonas de intensidad que están por
encima del umbral anaeróbico y, con toda lógica, cercanas a la del
consumo máximo de oxígeno.