METABOLISMO DE LOS HIDRATOS DE CARBONO E IMPLICACIONES
DIETÉTICAS EN EL EJERCICIO
Aunque el músculo
esquelético utiliza durante sus actividades aeróbicas una mezcla de
hidratos
de carbono y grasas como combustibles, esta demostrado que las reservas
musculares de glucógeno son esenciales para poder realizar adecuadamente
una actividad física y retrasar la aparición de fatiga muscular. Hay
que tener en cuenta que, mientras que la depleción de glucógeno muscular
se puede producir en solo dos horas de ejercicio intenso, su reposición
puede llevar 36-48 horas, dependiendo del tipo de ejercicio y del
estado de entrenamiento del sujeto.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la ingestión de azúcares
simples (glucosa o fructosa) en los últimos 30-45 minutos previos
al ejercicio puede causar hipoglucemia reactiva (al aumentar las concentraciones
de insulina) y agotamiento prematuro. Los estudios coinciden en que
la última ingesta de hidratos de carbono(300-500 Kcal.) deberá realizarse
unas 3 horas antes del inicio del ejercicio.
Una vez que la actividad física se ha iniciado, se pueden ingerir
hidratos de carbono sin riesgo de hipoglucemia, y este hecho aumenta
el rendimiento durante esfuerzos de larga duración, si bien el consumo
de hidratos de carbono durante el ejercicio podría estar limitado
al estar enlentecido el vaciamiento gástrico, por ello, no se recomiendan
concentraciones de glucosa mayores de 2.5 gramos por 100ml de liquido
ingerido.
Dada la importancia de una reserva de hidratos de carbono elevada
antes de la realización de un ejercicio, las recomendaciones generales
para facilitar este hecho son reducir la intensidad y duración del
entrenamiento e incrementar el porcentaje de hidratos de carbono en
la dieta para provocar posteriormente una supercompensación.
|